sábado, 10 de septiembre de 2011

Base Militar estadounidense sobre reserva ecológica en Puebla, México

El conflicto entre San Salvador Chachapa (Amozoc, Puebla) y la familia Feldman y el Estado de Puebla se remonta a más de sesenta años. Desde entonces, a Chachapa le han sido arrebatadas más de 2000 hectáreas de tierras comunales. La lucha se ha cobrado 14 muertos.

Ahora, en las tierras en litigio se levanta un lujoso fraccionamiento de lujo y una Academia de Formación de Policía (también conocida extraoficialmente como Base Militar Estadounidense en Puebla) que forma parte del Plan Mérida en el marco de la llamada guerra contra el narcotráfico.

Tanto el fraccionamiento como la Academia se encuentran dentro de los terrenos destinados para una reserva natural, conocida como Parque Ecológico Lázaro Cárdenas y también como "Flor del Bosque".

martes, 14 de junio de 2011

Rodean barceloneses el Parlamento de Cataluña

Llegados desde todas las asambleas barriales de Barcelona y alrededores los barceloneses acudieron esta tarde a las puertas del Parlamento, en los alrededores del Parque de la Ciutadella. Os compartimos el excelente stream que está realizando el equipo de @acampadabcn (a ver si nos cuentan los detalles técnicos).









Live Video streaming by Ustream









Live TV : Ustream

domingo, 29 de mayo de 2011

#Acampadabcn Represión en Barcelona: ¿nada nuevo bajo el sol?

Con el corazón en un puño y lágrimas en los ojos –suena cursi decirlo, pero es literal- me tocó ver en directo la solemne golpiza propinada por los mossos a los manifestantes de la acampada de Barcelona el 27 de mayo. Esto –es de rigor decirlo- gracias a la luminosa idea de Antena 3, que esta vez se cubrió de gloria en el buen sentido de la expresión con el trabajo realizado por sus reporteros. A ver si aprenden los de TV3, por cierto, que además les pagamos entre todos y parece que no estuvieron en la clase de enlaces en directo en la universidad. ¿Y qué habría pasado si Antena 3 no hubiera estado allí para mostrar en vivo a todo el mundo la triste verdad del asunto? Pues lo de siempre, supongo: que si los pobres mossos habrían sido provocados por violentísimos manifestantes, que no tuvieron otra opción que responder a la violencia, largo etc.

Con el corazón en un puño y lágrimas en los ojos, pero sin ninguna sorpresa, vi cómo mis conciudadanos y vecinos eran brutalmente golpeados y humillados por la policía. Es muy triste, me doy cuenta de ello, no sorprenderse ya por actos tan brutales. Tan triste como ingenuo es que muchos catalanes y españoles apenas ahora se desayunen de que este no es ni más ni menos que el modus operandi habitual de la gloriosa policía catalana. Cualquiera que haya estado en manifestaciones, celebraciones o actos varios en Barcelona sabe perfectamente que los mossos no necesitan de ninguna excusa para partir cabezas gratis a los ciudadanos. Y que no es que ahora, por arte y gracia del 15M, los mossos hayan mutado en los grises, sino que nunca dejaron de serlo.




(Valga solo de muestra, una de tantas)

En las “celebraciones” de la Champions de 2009, por ejemplo, me tocó ver cómo “reventadores” profesionales (de esos que sincronizan relojes antes de taparse simultáneamente las caras y ponerse a tirar botellas de vidrio a la multitud para inmediatamente desaparecer) le proporcionaban la excusa a los mossos para partirnos a todos la cara. En aquella ocasión, el centro fue literalmente cerrado –no vaya a ser que alguien escape en metro- y todos los que quedamos atrapados dentro supimos que o nos inventábamos una genial excusa, o seríamos apaleados sin piedad. Mi esposo y yo optamos por caminar del bracito y hablando en inglés desde plaza Urquinaona hasta paseo San Juan, mientras atravesábamos un alucinante paisaje de gentes de todas las edades siendo apaleadas, pisoteadas e insultadas por las fuerzas del orden. Eso si, la cara te la parten en catalán, que no se diga que no hemos avanzado desde los tiempos de Franco. En aquella ocasión hubo gente que perdió ojos y testículos –seguro a causa de las pelotas de goma que evidentemente nunca fueron lanzadas-. Pero como no hubo televisión que lo mostrara en directo, la cosa quedó como siempre en agua de borrajas. Es que los antisistema somos re malos, ya ve usted. Aunque los ojos y los huevos los perdamos nosotros, algo habremos hecho.

Lo que se vio en la Acampada de Barcelona no es, tristemente, nada nuevo. Lo nuevo es que una cadena de televisión tenga la ética profesional de venir a mostrarle al mundo cómo se trata a cualquiera que se atreva a pedirle el número identificativo a un mosso de escuadra. Si ustedes todavía no lo han probado, les recomiendo que no lo hagan nunca. Vaya a ser que les pongan una multa de 300 euros por uso inapropiado del espacio público –en cuyo caso habrán tenido mucha suerte- o, si se han levantado con el pie izquierdo, les condenen a diez años por intento de homicidio (caso verídico). Si esto va a servir para que todos los españoles se den cuenta de cómo tratan sus sacrosantas fuerzas del orden a cualquiera que se atreva siquiera a mirarlos de frente, yo me alegro. Ala, ahora ya sabéis todos que no son cuentos de revoltosos: que la policía golpea, insulta y denigra.

Y ahora que ya lo sabemos todos ¿podemos ir pensando en qué hacemos con esta gente, y sobre todo, con los señores vestidos de traje que les dan las órdenes?



Algunos videos más, por si les entra curiosidad:



Por si alguien piensa que solo es cosa de los mossos...

martes, 24 de mayo de 2011

#SpanishRevolution...¿Y en México, pa'cuando?

(O México en el espejo de España)

Desde que España protagonizó su ingreso estelar en las portadas internacionales vivimos desde México las respuestas ambivalentes a estos eventos que parecen ilusionar y decepcionar simultáneamente. Ilusión porque la revolución parece haber estallado en la “Madre Patria” (o cómo sea). Decepción porque en México no se ha logrado lo mismo a pesar de que las circunstancias que vive el país son en rigor mucho más preocupantes. En ambos países (y es de suponer que en muchos más) se escriben artículos a diestra y siniestra tratando de comprender qué ocurre. En México, además, se escribe y se piensa en cómo lograr lo mismo en terreno nacional. Hay esperanza, y hay lamentos. Hay internacionalismo, y hay mala leche. Hay quien se desvincula del movimiento de las acampadas españolas porque “está infiltrado por la derecha”, “o por los marxistas republicanos”, y hasta “por los chemtrails” (verídico). Hay de todo, vaya.

En la hora de la verdad todo el mundo parece sorprendido. “Un movimiento espontáneo”, dicen. “Nadie podía preveerlo”. Quizá. O quizá todo lo contrario. Si no que alguien me explique cómo es que había (haberlos los había) corresponsales extranjeros en Madrid listos para reportar los acontecimientos del 15M y el 22M…¡desde el 14 de mayo! ¿Estaban allí por casualidad, o quizá porque supieron medir el pulso de la red y adivinar a tiempo que algo gordo se estaba gestando?. Dicen imprevisible, pero quizá debieran mejor confesar que no estuvieron lo suficientemente atentos y/o informados.

Ahora se alborota el gallinero y todos quieren sacar tajada. Que no cunda el pánico: es normal. Quiere sacar tajada el PP, el PSOE, los partidos chiquitos españoles y hasta los opinólogos profesionales mexicanos, si, esos mismos que nunca se enteraron de que algo se cocía en España pero que ahora están prestos para explicarle al mundo como es que un movimiento que al parecer ni previeron ni entienden le “ganó la carrera” a los movimientos autóctonos de los Estados Unidos Mexicanos. ¿Por qué lo que funciona en España no funciona en México? (Y a continuación, la clásica cantinela de fustigación malinchista). Ah, es que los mexicanos somos tan…[inserte aquí su frase favorita]. Ah, es que los mexicanos no sabemos…[inserte aquí el trauma histórico de su elección].

¿Pues qué se piensan?¿Piensan que los españoles no tenemos traumas?¿Piensan que los españoles no tenemos miedos? Los tenemos joder, y demasiados. 72 años de silencio han dejado a España destrozada y con la autoestima por los suelos. España lleva SETENTA Y DOS años sin hablar, muda en su terrible shock, alelada, gris, estupefacta. Ahora, por fin, habla alto y claro. Pero no se confundan los que dicen que es “sin odio y sin violencia” (¿a diferencia de México, hay que preguntarse?¿o cómo?). Puede que sin violencia por el momento, pero señores, odio hay, y mucho. Si no lo saben es que no saben nada de los españoles y mucho menos de su historia de miseria y de mejor-no-significarse. Y además, déjenme decirles, es un odio 100% comprensible: porque los putos bancos, los putos intereses económicos, el puto neoliberalismo, el puto FMI, los putos partidos políticos vendidos desde siempre, y un puto largo etc., han dejado a España literalmente triturada. Y préstenme atención: odiar no está mal, mientras no nos pongamos a fusilar gente. (Que en España ya sabemos muy bien como acaba eso ¿verdad?).

Los mexicanos idealizan y odian a España alternativamente del mismo modo que los españoles idealizan y odian alternativamente a Francia. El malinchismo tiene raíces largas y comunes. Es un error tanto fustigarse pensando “¿por qué los españoles sí pueden y nosotros no?” como lo es tratar de exigir de los ciudadanos españoles que organicen una revolución en México que ni pueden, ni deben, ni, creo yo, deben querer liderar. Pues es a cada país que le corresponde –y a nadie más- tomar las riendas de su destino. España verá si logra zafarse el cepo que trae puesto en el cuello desde hace siete décadas. México verá lo propio.

Pero ahora, vamos por la pregunta que tortura a los mexicanos: ¿y México qué?¿y México cuando?¿Debe ser Sicilia quien salve a México?¿Será por el contrario López Obrador?¿Será Estados Unidos, una intervención de la OTAN?¿Será un milagro, el retorno de Pancho Villa?

Las mismas preguntas, escuchadas en España en Octubre de 2010, en referencia a las brutales huelgas de Francia en protesta por la reforma de pensiones. ¿Y España pa’cuando?¿Y en España por qué nadie sale a la calle? Ah, esos franceses sí saben de democracia…oh la la. Y luego dicen que el malinchismo es producto 100% mexicano. Pos que se creen.

Muchos no se dan cuenta, sin embargo, de la sutil estrategia de los opinólogos, sabetodólogos, articulistas y demás fauna dospuntocero. Al clamar “¿México cuando?” se da por hecho que en México no pasa nada. Error, y además, de los más malintencionados del momento. En México pasan muchas cosas, y que no salgan en el noticiero de López Dóriga no quiere decir que no existan. En México hay una guerrilla digital mucho más poderosa que la guerrilla española –que fue, en honor a la verdad, quien organizó el movimiento 15M-. En México hay Círculos de Estudio, hay marchas de cientos de miles de personas, hay gente valiente, muy valiente, que sale a la calle aunque sepa que arriesga la vida en ello. Así que la pregunta no es “¿y México cuando?”, sino más bien, ¿Y aquí cuando nos sacan los medios en portada? Así que no se hagan tontos, periolistos, porque la revolución mexicana lleva 5 –si no 100, o hasta 200- años en marcha.

A mi me admira, de verdad me admira, que los opinólogos mexicanos enaltezcan la “revolución española” –que de momento, por cierto, no ha logrado aún nada- mientras fustigan con látigo de acero a sus compatriotas por inútiles a la vez que, simultáneamente, le hacen asquitos al plantón del 2006. Hay que ser hipócrita, joder, hay que ser hipócrita, o de plano tener muy pocas luces. Si están viendo y no ven. ¿O no será que no quieren ver el elefante frente al garaje? La revolución por la que ahora claman como voceros de la flamígera justicia (mientras sea en el extranjero, eso sí) hace tiempo que vive en México.

Y a mí SI me entran ganas de golpear a alguien cada vez que leo ese plañidito quejumbroso de “es que en México no sabemos…” (igual que me entran ganas de dar hostias, es de justicia decirlo, cuando oigo a un congénere español quejarse en los mismos términos de la inutilidad española respecto a otros grandes, icónicos países, porque es que “Spain is not Europe". O peor, si quieren sulfurarme de verdad, cántenme esa de “toda la culpa es de Madrid”). ¿Cómo que en México no sabemos?¿Cómo que en España no sabemos? Todos sabemos, en el corazón, lo que es justo. Todos sabemos quién corta el bacalao y quien parte y reparte, quién manda y quién obedece, quién es vocero de los intereses extranjeros y quién no. El problema no es que lo sepamos nosotros. El problema es que nosotros sepamos que los demás también lo saben.

Cuando eso pase, cuando nos demos cuenta, en México, como se dieron cuenta en España de que la minoría son ellos…ah entonces, ¡prepárense cabrones!

@europaenllamas

lunes, 23 de mayo de 2011

Casi 1 millón y medio de españoles desaparecidos: se busca (dead or alive)

Estamos sinceramente preocupados. Hacemos análisis estadístico de votos, y resulta que nos faltan cerca de 1 millón y medio de electores que no aparecen por ninguna parte. No sabemos si los han secuestrado, si se han escondido o si –quizá la solución más fácil, aunque algo vergonzosa- el Ministerio del Interior ha suspendido en matemáticas. Pero resulta que el MIR nos indica claramente en su página web que el censo de españoles residentes-ausentes (CERA para los amigos) registraba 5.715 españoles en edad de votar residentes en el extranjero, y eso que se supone que la migración ha aumentado en los últimos años. La cosa es que el INE discrepa con esta cifra y nos indica que los extranjeros inscritos en el CERA son exactamente 1.441.086. En 2007, sin embargo, el MIR admite que envió papeletas de votos a exactamente 1.167.744 españoles ausentes de la madre patria. Claro que igual esto se debe a la vergonzosa reforma de la Ley Electoral acontecida –casualmente- a principios de 2011, que en la práctica supone que estas papeletas se dejan de enviar automáticamente a los electores ausentes de España y que éstos, si quieren ejercer su derecho al voto, deben rogarlo (por eso se le llama voto rogado, por cierto), o sea, suplicarle por favorcito, por carta y adjuntando copia de veinticuatromil documentos a la Madre Patria para que les deje votar, y luego prenderle una velita a la Virgen de la Almudena para que las papeletas efectivamente lleguen (cosa que, nos consta, en muchos casos no ha ocurrido).

La verdad verdadera es que la cifra de 5715 votos presuntamente emitidos desde el extranjero nos parece tan escandalosa y surrealistamente baja que tentados nos sentimos de descartarla (¿error de dedo?). Sin embargo, el tema adquiere tintes siniestros al corroborar que, por ejemplo, desde Venezuela solo se recibieron 123 solicitudes de voto…de un padrón de españoles de ¡más de 87.000! Del casi millón y medio de españoles residentes en países extranjeros, solo 43.842 se enteraron del oportuno cambio en la Ley Electoral y lograron sortear todas las trabas burocráticas para pedir que se les enviara su voto. O sea, apenas un 3% del padrón del CERA. Y de este 3% de testarudos españoles que mandaron su solicitud a toda prisa…¿sólo 5.715 obtuvieron y lograron enviar las papeletas a tiempo? ¡Vaya pucherazo, señores, vaya pucherazo!

Pese a todo esto, lo más sorprendente del caso es que ¡aún así la abstención ha disminuido en España respecto a las elecciones municipales de 2007, pasando del 36,03% al 33,77%! Las cifras oficiales del MIR nos indican que 11.710.762 electores se abstuvieron, pero claro, no nos dicen que de ellos, 1.435.911 (el padrón del CERA menos los 5.715 afortunados que lograron votar) fueron abstenciones forzadas por el propio Gobierno. No estamos diciendo que todos ellos habrían votado (y nunca lo sabremos, posiblemente), solo que deberían haber podido escoger si hacerlo o no. Potencialmente, el porcentaje de abstención de estas elecciones podría haber sido muchísimo más bajo de lo que ya de por sí fue. Pero claro, eso, a los analistas políticos, seguro no les interesa. Vaya a ser que nos demos cuenta del mega pucherazo que nos han colado.

@europaenllamas

martes, 17 de mayo de 2011

Entrevistas de la #spanishrevolution

Entrevista con @JohnNadie desde #acampadaBCN



Entrevista con Roberto de #acampadalaspalmas




Entrevista con Ángel Badia en Barcelona (17 mayo, aprox. 24h):



Entrevista con Raúl desde la acampada de Barcelona (17 mayo, aprox 24h):

Stream "Operación España"

(Preparando)

lunes, 25 de abril de 2011

Tu nombre en la noche

TU NOMBRE EN LA NOCHE

Cuando me despertó el chirrido de las llantas al frenar violentamente junto a mi edificio no tuve que mirar por la ventana para saber quiénes eran. Tampoco habría visto gran cosa si me hubiese asomado, porque era noche cerrada. De todos modos, preferí no hacerlo. Hacía tiempo que esperábamos su visita. Sin embargo, no podía evitar preguntarme de cuánto tiempo disponíamos… ¿Cuánto tiempo hasta que llamasen al timbre?¿Cuánto tiempo hasta que algún vecino les abriera la puerta?¿Cuánto tiempo hasta que subieran las escaleras y golpearan en nuestra puerta?¿Cuánto tiempo hasta que…? Y, lo más importante: ¿qué íbamos a hacer con esa pequeña fracción de tiempo disponible?¿Seríamos lo bastante rápidos?¿Nos paralizaría el miedo?

El plan había sido ensayado muchas veces. Habíamos tenido mucho tiempo para practicar. Naturalmente, la cosa no había empezado al día siguiente de la aprobación de las reformas de la ley. No, eso hubiera sido demasiado evidente. Después de que la llamada Ley de Seguridad Nacional fuera cambiada y sus reformas aprobadas en el congreso, el ejército comenzó a detener a presuntos malhechores. Entraban en sus casas de noche, se los llevaban y nunca nadie volvía a saber de ellos. Al principio nos alegramos, como todos. ¿Cómo no alegrarse? Al fin y al cabo, se trataba de delincuentes, de narcotraficantes, de asesinos, de torturadores. O por lo menos eso nos decían. Las cosas habían llegado a tal extremo en el país que incluso nos pareció que la situación mejoraría. Por lo menos, nos decíamos, ahora se estaba haciendo algo.

Luego, las cosas comenzaron a cambiar…dejamos de ver la tele cuando amigos de amigos empezaron a desaparecer. Incluso en la capital, que hasta entonces había sido el último reducto seguro del país, la gente desaparecía sin dejar rastro. Recordé haber leído en algún lugar que eso ya había ocurrido en otras dictaduras, en otros países, en otros tiempos. Pero nosotros –pensábamos aún- no vivíamos en una dictadura. Una noche los oí frenar en mi calle y oí el grito desesperado de una mujer antes de que la metieran a culetazos en el carro. Gritó su nombre. Creo que era su nombre. Un nombre de mujer en cualquier caso. El nombre se quedó flotando en mi memoria y supe que esa mujer, a quien no conocía, nos estaba pidiendo a todos nosotros –testigos silenciosos de la barbarie cometida con nuestro consentimiento- que le dijéramos a alguien, a quien fuera, que ella ya no estaría más.

Pero incluso sin ver la tele las noticias llegaban. Llegaban a través de sms’s, a través de cadenas de emails con la lista creciente de los nombres de los desaparecidos, llegaban a través de Facebook en forma de peticiones desesperadas, como fuera llegaban. Los postes de luz comenzaron a cubrirse de fotocopias en blanco y negro con los rostros de los desaparecidos. Caminar por la calle era una tortura. Los rostros, jóvenes o viejos, guapos o feos, te veían acusadoramente. Y te avisaban de que tú podrías ser el siguiente. Y el miedo, el miedo atroz, permanente, que te paralizaba los huesos.

Fue cuando desaparecieron a mi cuñada y a su esposo que el miedo pareció quebrarse. Se llevaron a los niños, también. Mi esposo salió a buscarlos en vano. Recorrió todos los hospitales, todas las comandancias, todas las morgues. Llamó a todas las puertas y a todos los contactos, pero evidentemente, no sirvió de nada. Mientras tanto, yo miraba a mis hijos y pensaba en qué haría si llegaba el momento. En qué haría cuando llegase el momento. Porque llegaría. Ahora sabía que llegaría. No necesité esperar las llamadas anónimas para saber que mi esposo estaba siendo incómodo y que sus preguntas molestaban. Tampoco tuve el valor para decirle que lo dejara estar, que nunca iba a encontrarlos, que lo que hacía nos ponía en peligro. Lo único que pude hacer fue pensar en un plan desesperado. En cómo aprovecharía esos últimos segundos para tratar de poner a salvo a los niños. Hablé con la vecina y lo dejé todo dispuesto. Vendrían a por nosotros, pero tal vez lograríamos salvar a los niños.

Y me senté a esperar a que llegara esa noche en que el chirrido de las llantas contra el asfalto me despertaría.

Corrí entonces a despertar a los niños. A empellones los saqué de la cama mientras abajo, en la calle, el timbre comenzaba a sonar. A rastras los empujé por el pasillo hasta llegar al departamento de la vecina. Sabía que estaba despierta. Tenía que estarlo, como todos los demás. Hacía meses que nadie lograba conciliar un sueño profundo en el país. Y yo estaba tan cansada.

Todo ocurrió muy deprisa. Me cubrieron la cabeza y me bajaron a golpes por las escaleras. Oí los gritos de mi esposo pero no logré distinguir que decía. Luego, estaba dentro de una camioneta. Había más gente allí, sentí sus respiraciones, pero no decían nada. Oí pasos y otro cuerpo cayó sobre mí. Supe al instante que era mi esposo, pero parecía inconsciente, porque no respondía a mi voz. La pick-up no arrancaba todavía. ¿Qué esperaban?¿Era parte del juego?

Los oí entonces. Los gritos de mis hijos. Y entonces, cuando la camioneta al fin arrancó, grité mi nombre. Quizá para que me oyeran los niños, donde fuera que estuviesen. O para que alguien, en algún lugar, supiera que ya no estábamos.

@europaenllamas

domingo, 24 de abril de 2011

Ley de Seguridad: Los chantajes del calderonismo

Ley de Seguridad: Los chantajes del calderonismo
Jesusa Cervantes
Proceso


La diputación priista se dispone a aprobar esta semana reformas a la Ley de Seguridad Nacional que, propuestas por la Sedena, habían sido consideradas violatorias de las garantías individuales. Fuentes castrenses, del PRI y del Senado –cuya minuta están modificando los diputados– dieron a conocer la causa del viraje: El Poder Ejecutivo ha integrado “expedientes negros” de gobernadores priistas vinculados con “actividades ilícitas”, y varios generales advirtieron al nuevo dirigente del Revolucionario Institucional, Humberto Moreira, que si no eran aprobados los cambios propuestos por el Ejército, dichos expedientes serían publicados...

Los diputados federales del PRI pretenden aprobar una nueva Ley de Seguridad Nacional que da sustento jurídico a la intervención de las Fuerzas Armadas en el combate al crimen organizado, que otorga autonomía al Ejecutivo federal para autorizar la presencia de militares y que, “de manera encubierta”, permite declarar estados de sitio o de excepción que suspenden temporalmente las garantías individuales.

Luego de que el PRI –partido que con sus 237 votos puede dictar agenda y condicionar aprobación de leyes en la Cámara de Diputados– se mostró renuente a respaldar propuestas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), terminó aceptando todos los cambios que demandaba la Sedena, a pesar de que algunos los había considerado “inaceptables” o generadores de una “alta politización” que haría difícil el tránsito de la nueva ley en el pleno.

El viraje del PRI, de acuerdo con tres fuentes consultadas por Proceso, habría sido provocado por la amenaza del Poder Ejecutivo de dar a conocer los llamados “expedientes negros” que está elaborando en contra de actuales gobernadores priistas por su presunta participación en actividades ilícitas. Proceso constató esta versión por tres fuentes de información distintas que participaron en la negociación: sector castrense, PRI y Senado.

La minuta de reforma a la Ley de Seguridad Nacional llegó el 28 de abril de 2010, pasó ocho meses en “la congeladora” y, para diciembre de 2010, el presidente de la Comisión de la Defensa Nacional, Ardelio Vargas, concluyó, junto con la Sedena, un nuevo documento que el PRI no se decidió a respaldar.

Al arribo de Humberto Moreira a la dirigencia nacional del PRI, el 4 de marzo pasado, los priistas reactivaron las negociaciones y entraron en contacto con altos mandos militares, entre ellos el general de División Carlos Demetrio Gaytán Ochoa, subsecretario de la Sedena.

Pero no fue sino hasta el 6 de abril –de acuerdo con las fuentes castrenses– cuando Moreira tuvo una comida con algunos generales que veladamente le advirtieron las consecuencias de no aprobar la Ley de Seguridad Nacional: la publicación de los expedientes.

Menos de una semana después, el 11 de abril, el encargado de llevar las negociaciones desde un inicio por parte del PRI, el diputado del Estado de México Alfonso Navarrete Prida, llegó a la Secretaría de Gobernación con el nuevo documento de 81 cuartillas, según el cual el PRI avala sin corchete alguno cada una de las propuestas del Ejecutivo Federal y de las Fuerzas Armadas.

No obstante, entre los negociadores se advirtió que a pesar de que el PRI avaló todas las demandas, no hay garantía de que “la amenaza de los expedientes” haya sido retirada.

El inicio

El 6 de diciembre de 2006, Felipe Calderón Hinojosa declaró “la guerra” al narcotráfico y el día 7 envió al Ejército a combatirlo en Michoacán, a partir de lo cual la presencia del sector castrense se ha ido extendiendo a todo el país.

El 8 de mayo de 2007, la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió una jurisprudencia que autoriza al Ejército y a la Marina a “auxiliar” en el combate al crimen organizado.

Luego, el l9 de marzo de 2008, el general secretario de la Defensa, Guillermo Galván Galván, demandó una ley que dé seguridad nacional y no una legislación que sólo otorgue al Ejército el papel de policía.

Al año siguiente, el 23 de abril de 2009, Felipe Calderón envió una propuesta de reforma al Senado de la República, en donde quedó congelada durante un año para ser aprobada en abril de 2010 y llegar a la Cámara de Diputados ese mismo mes.

Después de que el diputado con licencia Ardelio Vargas “rehízo” con las fuerzas castrenses la minuta del Senado, el PRI detuvo cualquier negociación. Proceso dio a conocer en diversos números lo que el Ejército demandaba (ediciones 1747, 1748, 1771 y 1795).

Poco antes de concluir su periodo al frente del PRI, Beatriz Paredes Rangel reactivó las pláticas con los militares. El 21 de febrero de 2011, Navarrete Prida sostuvo un encuentro con el subsecretario de la Sedena, general de división Carlos Demetrio Gaytán, algunos elementos de la Marina y el subsecretario de Enlace Legislativo de la Secretaría de Gobernación, Julián Hernández. Por parte del PRI participó Claudia Ruiz Massieu.

La intervención del funcionario de Gobernación se produjo luego de que Navarrete exigió seriedad en el tema y que acudiera “alguien que tuviera capacidad de decisión”, según revelaron fuentes de la Cámara de Diputados.

Al día siguiente, el 22 de febrero, Navarrete Prida y el subcoordinador del PAN, Carlos Alberto Pérez Cuevas, acordaron impulsar un documento para que la minuta fuera “dictaminada” por una sola comisión y no por las cinco en que se encuentra (Defensa, Gobernación, Justicia, Seguridad Pública y Derechos Humanos), con el fin de agilizar su discusión en el pleno.

En paralelo, a la Sedena llegaron versiones de que el PRI, “molesto porque el apoyo de las fuerzas castrenses al gobierno de Felipe Calderón en su guerra contra el narcotráfico se había traducido en respaldo electoral de la ciudadanía al PAN”, según revelaron fuentes castrenses, habría elaborado un documento en donde se solicitaría el enjuiciamiento de las Fuerzas Armadas y del presidente de la República por haber incurrido en posibles violaciones a los derechos humanos.

Enfadados, los principales mandos de la Sedena pidieron un encuentro con el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jorge Carlos Ramírez Marín –cercano a Beatriz Paredes–, el 1 de marzo de 2011, para solicitar una definición del Poder Legislativo en torno a la ley. (Proceso dio detalles del encuentro en su número 1795.)

Ahí, el propio presidente de la Mesa Directiva consideró difícil que se aprobara la reforma en el actual periodo ordinario, que concluye el próximo 30 de abril. Sin embargo, esa primera semana de marzo la posición del PRI empezó a virar.

La amenaza

A uno de los grupos políticos fuertes dentro del PRI llegó la versión de que la Procuraduría General de la República preparaba expedientes políticos en contra de gobernadores priistas, revelaron fuentes de ese partido.

Luego de que, el 4 de marzo, Humberto Moreira asumió la presidencia nacional del PRI, su primera decisión fue intensificar las negociaciones con el sector castrense, pero a las pláticas, que se realizaban en la Secretaría de Gobernación y no en la Cámara de Diputados, dejaron de asistir tanto el priista Navarrete Prida como la Sedena debido a que Gobernación destituyó a su subsecretario de Enlace. Sólo los asesores de cada una de las partes leía y releía el documento de la Sedena y las observaciones de los priistas, sin llegar a nada.

El 14 de marzo, día en que se nombró al nuevo subsecretario de Enlace, Rubén Fernández Aceves –quien fue titular del Centro Nacional de Información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública–, los principales representantes del PRI, Alfonso Navarrete Prida, Claudia Ruiz y un par de generales de la Sedena intensificaron su presencia en las negociaciones.

Alberto Pérez Cuevas, vicecoordinador del PAN, dijo en entrevista que a partir de ese día el camino se facilitó y que incluso Francisco Blake Mora participó en varios encuentros.

Ya el 17 de marzo la estrategia del gobierno federal para lograr la aprobación de la nueva ley habría sido modificada, según las fuentes castrenses y los propios priistas. A oídos del grupo negociador del PRI llegó de nuevo la versión sobre los expedientes inculpatorios, sólo que en esa ocasión la amenaza fue más contundente:

“Nos dijeron que esos expedientes de varios gobernadores los darían a conocer una vez que se supiera el nombre del ganador al gobierno del Estado de México. Esto tendría dos efectos: uno, pegarle al PRI en general, y el otro, golpear al aún gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, por ser el puntero en la carrera presidencial”, reveló un funcionario del PRI.

A pesar de ello, el grupo de técnicos de la Sedena y del PRI se volvió a reunir en Gobernación. Curiosamente, el 23 de marzo, allegados a la negociación comentaron que “ya se desatoró y sólo estamos en algunas definiciones”. Y no fue otra cosa que el ver cómo conciliaban las observaciones que el PRI hacía a varias de las propuestas de la Sedena, en el sentido de que aceptarlas generaría grandes “debates políticos”.

El miércoles 6 de abril, un general comentó a Proceso que la nueva ley “pasaría” sólo si ocurriera algo extraordinario. ¿Cómo qué podría ser?, se le preguntó, a lo que respondió con una ligera sonrisa: “Las elecciones del Estado de México, ¿no?”, sin agregar nada más.

Ese mismo 6 de abril, el presidente nacional del PRI, Humberto Moreira, participó en una comida con algunos “altos mandos” de la Sedena para discutir la reforma. Al término del encuentro, uno de los generales –se pidió no dar a conocer su nombre– dejó caer una hoja con el membrete de la Sedena donde se hacía un análisis de la presencia del narcotráfico en algunos estados del país bajo la complacencia de gobiernos priistas. Además, dejaron entrever que se contaba con toda la información al respecto.

Fuentes de la Sedena consultadas por Proceso revelaron que la confección de los “expedientes negros” sí está en curso; comentaron que la Sedena ofrece datos que ella tiene sobre el tema, que la PGR elabora los documentos y que algunos funcionarios del Poder Judicial “ayudan a sustentarlos”.

Coincidentemente, al día siguiente de la comida entre Moreira y generales de la Sedena, Enrique Peña Nieto sostuvo un encuentro con Felipe Calderón, y un día después el gobernador del Estado de México desayunó con el secretario particular del presidente de la República, Roberto Gil Zuarth.

Previamente, el 31 de marzo, representantes de la ONU recomendaron al gobierno mexicano que el Ejército se retire de las calles en su lucha contra el narcotráfico, debido a que las denuncias por violaciones a los derechos humanos se han incrementado. En 2006 contabilizaban 182 y para 2008 ya sumaban mil 230.

En respuesta, el gobierno federal, a través de Fernando Zamora Castro, subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, dijo el 2 de abril que el Ejército seguirá en las calles; luego, el propio Calderón advirtió el 8 de abril que así será como “apoyo temporal y subsidiario”.

De manera desconcertante y contrario a su discurso beligerante contra el PAN-gobierno, el presidente nacional del PRI, Humberto Moreira, apoyó el 11 de abril a Calderón al declarar: “Sería un error regresar al Ejército a los cuarteles en este momento. Sin embargo, considero que sí es necesario revisar la estrategia de algunos puntos que están fallando”.

En sintonía con las expresiones de Moreira, el encargado de conducir las negociaciones por el PRI, el diputado Alfonso Navarrete Prida, arribó a las oficinas de la Secretaría de Gobernación ese mismo día; se reunió con el subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos, Fernando Zamora Castro, y un par de generales de la Sedena para no sólo anunciarles que no habría más trabas de su partido a las peticiones del sector castrense, sino que además les entregaba “el predictamen” de 81 cuartillas sobre la reforma a la Ley de Seguridad Nacional.

Esto significaba que en dicho documento no sólo se incluían los artículos reformados, sino que en 45 cuartillas se hacía toda la justificación de los cambios y se asentaba el impacto presupuestario.

El PRI se doblega

Después de que el diputado con licencia Ardelio Vargas elaboró junto con el sector castrense los cambios a la minuta del Senado, el PRI se dio a la tarea de impulsar, en febrero de 2011, una nueva propuesta de reforma en donde “encorchetó varios de los cambios” propuestos e incluso señaló cuáles serían “intransitables”.

En la elaboración de la propuesta participaron, además de Alfonso Navarrete Prida, la diputada Claudia Ruiz Massieu, y antes, en un primer tramo, los senadores Jesús Murillo Karam y Pedro Joaquín Coldwell.

La minuta del Senado aprobada el 23 de abril de 2010 contenía aspectos como el que los militares fueran juzgados por la justicia civil cuando violentaran los derechos humanos o incurrieran en abusos; que las concentraciones de tipo laboral, social o político no fueran consideradas amenazas a la seguridad nacional; que la declaratoria de afectación (momento en que se acepta la participación del sector castrense) fuera emitida por el Ejecutivo Federal y el Congreso de la Unión; pero además no definía los “obstáculos” como aquellos que atentan contra la seguridad nacional, no permitía establecer retenes ni tampoco hacer declaratorias de estado de excepción, entre otras cosas.

Antes de que dicha minuta se aprobara en el Senado, el general secretario Guillermo Galván Galván convocó el 7 de abril en el Salón de Usos Múltiples en la Sedena a los miembros de la Comisión de la Defensa Nacional de la Cámara de Diputados. Ahí les solicitó:

“Potestad para realizar cateos en persecuciones en flagrancia; poder para detener durante 24 horas a los presuntos culpables y someterlos a interrogación; potestad para tomar las huellas dactilares de quienes aprehenda; intervenir comunicaciones; rastrear o hackear páginas en internet; poder disolver concentraciones de vehículos (como las ocurridas en abril de 2010 en Tamaulipas y Nuevo León); que se puedan declarar zonas de excepción y eximir a las fuerzas militares de responsabilidad de sus actos, salvo que se les acrediten conductas intencionadas”, revelaron a Proceso asistentes a ese encuentro.

Nada de ello se incluía en la iniciativa que el Ejecutivo había enviado al Senado; sin embargo, cuando la minuta llegó a la Cámara de Diputados, el Ejército continuó su labor de cabildeo.

En octubre de 2010, la Sedena invitó a los mismos legisladores a una demostración del poder de armamento del crimen organizado y les habló de nuevo de lo que los militares deseaban incluir en la minuta del Senado que ya estaba en manos de los diputados.

Proceso informó de lo que molestaba al Ejército de la minuta del Senado por considerar que ciertos aspectos eran anticonstitucionales y porque los altos mandos militares no querían estar supeditados a las órdenes de las policías en el combate al narcotráfico. También se dieron a conocer los 10 puntos que pretendían incluir.

Justamente sobre estos puntos el PRI hizo observaciones. Por ejemplo, el aspecto más importante era que la Sedena planteaba que una vez declarada la afectación, “a juicio del Ejecutivo Federal”, se establecieran “medidas extraordinarias”. Aquí el PRI advertía que básicamente se estaba hablando, “de manera encubierta”, de un “estado de excepción”, y señalaba que incluir ese punto generaría una “alta politización”.

Otra observación que hizo el PRI se refería a la pretensión de que el Ejecutivo solicitara la intervención de los militares y utilizara “todos los recursos” de que dispusiera cuando lo considerara necesario y en tanto se hacía la declaratoria de afectación. Aunque aquí el PRI consideró “correcta” la atribución, señaló que para que ello ocurriera debían establecerse las causas urgentes y las circunstancias que ameritaran la intervención, pues “de otra forma se puede convertir en una acción sumamente peligrosa”. Por lo tanto, pidió que hubiera un marco “de control” para esas medidas.

El PRI fue claro al considerar que, desde “el punto de vista político, es de extrema sensibilidad y temor el aprobar un artículo como éste”.

Sobre las facultades de intervención de comunicaciones privadas que pidió la Sedena, el PRI sostuvo que es de “notoria improcedencia como está planteado, pues no tiene facultades constitucionales, sólo si es autoridad designada como responsable”. En todo caso, a una medida de ese tipo debía dársele temporalidad, con las causas que la justifiquen.

Y en cuanto a las “operaciones encubiertas” que pueden realizar los mandos castrenses, el PRI planteó que pueden ser un “peligro”, pues podrían darse en forma unilateral, sin autorización del titular de la Sedena. Además de que no se aclara cuáles son las “operaciones encubiertas”, señaló, este punto implica una “alta politización”.

Finalmente, “el predictamen” que el PRI entregó a Gobernación el 11 de abril, y que no se distribuyó entre todos los partidos políticos sino hasta el día 22, no incluye los cambios y observaciones que había aportado el PRI. Sólo presenta todo lo que la Sedena propuso y que fue registrado en un documento dado a conocer a los diputados federales en octubre de 2010, así como a Humberto Moreira, en abril de este año, cuando visitó las instalaciones de la Sedena.

El vicecoordinador legislativo del PAN, Alberto Pérez Cuevas, comenta que la Cámara de Diputados espera aprobar el documento el martes 26 de abril para que así lo puedan procesar hasta el día 30, fecha en que concluye el presente periodo de sesiones.

En entrevista telefónica, el senador del PRI Jesús Murillo Karam manifestó que la premisa de los cambios que ellos aprobaron fue que sirviesen “para garantizar a la ciudadanía el respeto a sus garantías y derechos humanos”, y aclaró que se “tuvo cuidado para que el accionar de las Fuerzas Armadas fuera del conocimiento del Congreso de la Unión y sobre lo que dice la Constitución”.

“Nos interesa que el prestigio del Ejército se mantenga y que su intervención sea regulada”, expresó.

–¿Aprobarán los cambios de la Cámara de Diputados a la propuesta de reforma?

–Si viene similar, es posible. Pero si se cambió todo, tendremos que analizar la modificación.

El diputado del PVEM, Pablo Escudero, planteó que los cambios son inaceptables, pero que si el PRI y el PAN los mayoritean “creo que el Senado no los verá con buenos ojos”.

Finalmente, por el PRD, la diputada Teresa Incháustegui dijo que la propuesta de reforma es inaceptable y que incluía todo lo que los generales habían pedido a los diputados. “Lejos de que las relaciones cívico-militares caminen a favor de la transición democrática, esto va en contrasentido”, sentenció. T


Sin permiso de Proceso 1799 y hasta que el ACTA nos alcance...